top of page
Buscar

Universal Music y NVIDIA se suben al tren de la IA con una promesa: proteger a los artistas mientras descubren los nuevos

  • Foto del escritor: Eye V1sion CORP.
    Eye V1sion CORP.
  • 7 ene
  • 2 Min. de lectura

La discográfica y el gigante tecnológico se alían para desarrollar inteligencia artificial que no solo predice gustos musicales, sino que también promete no pisotear derechos de autor (esta vez).



Universal Music Group (UMG) ha anunciado un acuerdo estratégico con NVIDIA que busca algo que hasta ahora sonaba como ciencia ficción: una inteligencia artificial que respete la creatividad humana. La alianza se centra en crear herramientas musicales impulsadas por IA que no vampiricen el trabajo de artistas reales, sino que lo complementen, lo amplifiquen... y lo monetizen, claro.


Combinando la potencia computacional de NVIDIA con el gigantesco catálogo musical de UMG, el proyecto tiene como meta mejorar la forma en que descubrimos música, sin que eso implique violar copyrights ni generar miles de canciones clónicas a golpe de algoritmo.



El cerebro: Music Flamingo

En el centro de este proyecto está Music Flamingo, una versión mejorada del sistema Audio Flamingo, que va mucho más allá de reconocer acordes. Esta IA es capaz de diseccionar canciones completas de hasta 15 minutos como si fuera un productor con oído absoluto y sensibilidad narrativa. Puede identificar estructuras armónicas, cambios emocionales, timbres, estilos interpretativos y hasta captar el trasfondo cultural de las letras. Un Shazam con doctorado en Musicología Comparada.



IA con criterio (y con contrato)

Más allá del análisis musical, esta IA se usará para mejorar la recomendación de canciones según estados de ánimo, historias o atmósferas, sin depender solo de etiquetas como “pop latino” o “indie trágico". Y todo esto sin olvidarse de algo básico: respetar la propiedad intelectual. Al menos eso prometen.

La herramienta también podría facilitar tareas como la catalogación inteligente, el archivo sonoro y la gestión de metadatos. Es decir, organizar el pasado para entrenar el futuro (pero con permiso).



Laboratorio humano, no solo robótico

Para evitar que la IA acabe componiendo hits vacíos a lo "copia y pega", UMG y NVIDIA montarán una incubadora de artistas. Allí, productores y creadores trabajarán mano a mano con los ingenieros para probar las herramientas en entornos reales. No se trata de reemplazar al artista, sino de que la máquina le traiga el café con las pistas ordenadas.

Espacios legendarios como Abbey Road Studios o Capitol Studios servirán de campo de pruebas, demostrando que el futuro de la música puede ser digital sin perder alma (al menos en versión beta).




Declaraciones corporativas con alma de nota de prensa

Sir Lucian Grainge, CEO de UMG, dejó claro que el objetivo es usar la IA como herramienta para empoderar a los artistas, no para reemplazarlos con bots entrenados a base de plagios masivos. "Queremos innovar, pero con principios", afirmó, en lo que suena casi como un manifiesto anti-AI slop.

Desde NVIDIA, Richard Kerris habló de "explorar el catálogo de UMG como un universo inteligente". Suena poético, pero con chips.

El laboratorio MAML (Music and Advanced Machine Learning Lab) de UMG, que ya trabajaba con tecnología de NVIDIA, pasará ahora a una nueva fase, combinando potencia bruta con sensibilidad artística (o al menos, eso promete la nota de prensa).

¿Quieres escuchar el futuro? Al parecer, tendrá copyright, contrato y un poco de silicio made in NVIDIA.

 
 
 

Comentarios


bottom of page